Ciudad de Panamá, Panamá. 10 de agosto de 2026.
El amor y el compromiso de dos mujeres bolivianas, Fabiana Justino y Scarlett Rocha, el pasado 7 de agosto hicieron historia al convertirse en el primer matrimonio civil de parejas del mismo sexo en Bolivia.
Saludamos especialmente a nuestra organización hermana, Igual – Bolivia, por su dedicación y trabajo en el litigio estratégico de 3 años y 10 meses para lograr el reconocimiento de este derecho humano. Proceso que Igual llevó con perseverancia, sustentando los estándares tanto nacionales como internacionales en materia de derechos humanos, logrando vencer un largo proceso administrativo y dos acciones de amparo constitucional, asegurando el reconocimiento y la protección de la libertad de casarse de Fabiana y Scarlett, así como la protección del Estado boliviano.
Nuestro colega de Bolivia, Mateo Rodrigo, nos dice: “Este no es solamente un matrimonio civil. Es una historia de amor, de valentía y de perseverancia. Es la historia de dos personas que decidieron construir una vida juntas y que, durante casi cuatro años, tuvieron que luchar para que su familia fuera reconocida y protegida por la ley”.
“Su historia (de Fabiana y Scarlett) abre una puerta de esperanza para muchas otras parejas y familias diversas que todavía esperan que sus derechos sean plenamente reconocidos”, destaca.
Bolivia, al igual que Panamá forma parte del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, donde la no discriminación por razón de orientación sexual está ampliamente prohibida. De igual forma, ha reglamentado inequívocamente el derecho al matrimonio civil de parejas del mismo sexo en su Opinión Consultiva OC-24/17, de finales de 2017.
Ecuador, Costa Rica, Chile, Cuba y México (aunque algunos estados lo permitían antes de 2017), y ahora Bolivia, reglamentaron el matrimonio civil en cumplimiento de este estándar. A diferencia de Panamá, donde nuestra Corte Suprema de Justicia, en 2023, en total contravención del derecho internacional y con zaña, niega la pretensión de familias conformadas por parejas del mismo sexo que exigen su derecho a la igualdad en nuestro territorio.
Ya en 2010, Canadá y Argentina se convirtieron en algunos de los primeros países del mundo en legalizar este derecho. Uruguay, Brasil, Estados Unidos y Colombia le siguieron en el reconocimiento y la protección de las familias formadas por parejas del mismo sexo. Bolivia, por su parte, reconoció la unión civil en 2020 y ahora completa la equiparación de todos los derechos de estas familias, protegidas civil y constitucionalmente por el Estado.
Si países con tradiciones jurídicas muy similares, similitudes culturales y políticas, y sistemas políticos afines han podido cumplir un deber histórico hacia la población diversa, y específicamente en la protección de todos los tipos de familia. ¿Dónde nos ubicamos como país democrático y respetuoso de la dignidad de sus ciudadanos y como parte de un sistema internacional de protección de los derechos humanos?
Tenemos un sistema en el que, especialmente el judicial, ha traicionado los ideales de igualdad y no discriminación. Ha abierto una brecha en su democracia al reafirmar un prejuicio histórico y socialmente superado según el cual existen ciudadanos de distintas categorías y que separar y desproteger no es sinónimo de discriminación.
Desde Fundación Iguales Panamá, nos congratulamos por la buena noticia de Bolivia. Nos sentimos inspirados y energizados por esa victoria del activismo en nuestro hemisferio, donde la tradición del desarrollo de los derechos humanos nos engrandece. Saludamos de la manera más efusiva a nuestras hermanas y hermanos bolivianos y a nuestra organización hermana, Igual – Bolivia, por regalarnos la esperanza de una América en la que todas las parejas del mismo sexo puedan ejercer su libertad de amar.
Para información de contacto
Iván Chanis Barahona, Presidente
Fotografías cortesía de Igual – Bolivia


